Etapa 3 – Champagnole – Besançon. O cuando el GPS se equivoca…

Ayer terminamos la etapa lloviendo. Hoy la hemos comenzado igual. Los que suelen ir en bici dicen que una vez estas mojado ya da igual. Era una opinión que compartía… hasta esta mañana.

A saber: la carretera nos ha recibido lloviendo, con un aire frío de cara que, sin ser intenso, no dejaba calentar bien las articulaciones y que resultaba harto molesto porque se te metía en los ojos o te empañaba las gafas… Con lo calentito y bien que se estaba en la cama… Y el desayuno tan reconfortante… ¿Ahora esto? Y por si era poco, lo primero que teníamos que afrontar era una ascensión. No hay descanso para el guerrero…

IMG-20150727-WA0011

No se deciros qué piensan los demás cuando estás en el esfuerzo intenso que supone subir una pendiente pronunciada y prolongada. Sí os puedo decir que si el esfuerzo me exige mucho, mucho, cuando estoy cerca del límite, bajo la mirada hasta ver lo justo que tengo delante y al ritmo de las pedaladas cuento hasta cien. Luego vuelvo a empezar. Así todas las veces que sea necesario hasta alcanzar la cima. Es una manera de evitar pensar en el cansancio o en para qué me estaré dando semejante paliza…

Pero esta primera subida no era de esas. En estos casos intento pensar, sencillamente, en otras cosas. En esta ocasión y dado que estamos recorriendo un Camino Español, me ha dado por pensar en la dificultad extrema que tendría para las esposas y los hijos de los soldados de los Tercios atravesar media Europa acompañando al esposo o padre (era muy habitual que la esposa y los hijos acompañaran su esposo allí donde fuera destinado). Días enteros de lluvia, durmiendo al raso, con una alimentación más bien escasa,… Los soldados al fin y al cabo sabían a lo que se exponían pero para las esposas y sus hijos hacer un Camino Español en el siglo XVI y XVII era una prueba de resistencia que no todos conseguían pasar. Supongo que eso no lo dicen los libros de historia…

IMG-20150728-WA0001

Lo dicho, no me gusta ir en bici con lluvia. Pero recorriendo estos paisajes puedo entender sin dificultad que los que aquí nacen quieran vivir aquí. Ver estos campos mientras llueve es como para enamorarse… A cubierto mejor, claro. Disfrutando (de veras) del mojado paisaje alcanzamos Nozeroy que está en lo alto de una elevación muy… elevada :-/

IMG-20150727-WA0014

Desde Nozeroy (que nos sorprendió gratamente) a Ornans ha sido una pequeña paliza de 45 km seguidos. Volver a decir que era todo maravilloso y precioso, pues resulta repetitivo. Y como mi redacción no da más de sí, solo me queda añadir que me resulta imposible creer que los paisajes , que LA y yo hemos disfrutado hoy mientras los recorríamos, no deleiten vuestros sentidos. Por mucho que sigan siendo árboles y prados verdes. Es lo mismo, sí, pero todo es diferente.

IMG-20150727-WA0009

el alma aventurera no tiene límites…

Lo mejor de la etapa queda para el final. Después de más de cuarenta kilómetros con un ritmo rompepiernas o como dice la canción de Enrique Iglesias “subiendo y bajando”, estábamos a una altura de unos 800 metros sobre el nivel del mar. Ornans, final de etapa esta a unos 350 metros. La diferencia se baja en poco más de 5 kilómetros. Un descenso vertiginoso (pero controlado) por un entorno de excepción que, después de tantos kilometros, nos ha sabido a gloria.

Ornans es sin lugar a dudas un ciudad con encanto. Pequeña, pero con encanto. Estirada a lo largo del río que le da vida, se encuentra también encajonada en el cañón que el propio Loue ha labrado durante el paso de los siglos en los imponentes macizos que dominan el río. Todo un alarde de perseverancia. En Ornans, con sus edificios de otra época, parece que se ha detenido el tiempo.

IMG-20150727-WA0017
IMG-20150727-WA0016

Desde Ornans a Besaçon hay 25 kilómetros al que he aportado un extra de 4 kilómetros (con su correspondiente ascensión y bajada por un camino por el que las cabras las pasarían p…) que ha hecho las delicias del respetable, lanzándome toda suerte de halagos y alabanzas y deseándome todo lo mejor.

El Camino Español

Pd: Para los que se quedaron intranquilos/as con dónde pasamos la noche, agradeceros primero vuestros desvelos que (de veras) nos reconfortan, y en segundo lugar deciros que descansamos (y de veras que lo necesitábamos) en un buen hotel (y con mucho encanto) a poco más de un kilómetro de Champagnole. Suerte de un listado de hoteles que cogimos, por casualidad, a media tarde en una tienda donde compramos un mapa del Franco-Condado.

IMG-20150727-WA0004

IMG-20150727-WA0002

No se han encontrado comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscripción

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Leer entrada anterior
Etapa 2. Bellegarde – Champagnole. A las cinco de la tarde se jodió todo. Con lo bien que íbamos…

Poneros en situación: Estamos calados y con frío. Llevamos 11 horas de ruta y mas de 120 kilómetros en las...

Cerrar